A mí me gustó mucho este documental porque demuestra la vida real de los cubanos que viven entre las ruinas. Muestra las perspectivas de cinco personas; Totico, Misleidys, Reinaldo, Nicanor del Campo y Antonio José Ponte. Totico, se llama José Antonio Fernández, es alguien que vive en el edificio de Arbos que fue construido en el año 1926. Él es la única persona que trata de arreglar el edifico, lo que tiene 120 familias que viven allí. Entonces, hay una joven llamada Misleidys, quien vive en el edificio que fue el hotel Regina. Ella vive allí aunque está derrumbando. Luego Reinaldo, quien vive en el teatro de Campoamor. Este teatro ha sido cerrado por 39 años y todavía vive allí. Alguien que tiene una vida diferente y no vive en las ruinas de la ciudad es Nicanor del Campo. Él vive en la granja de sus padres con su esposa, Silvia. Por supuesto, tenemos la perspectiva de Antonio José Ponte también. Él ha vivido en Cuba desde 1980. Aunque todas estas personas tienen orígenes diferentes, todas tienen perspectivas diferentes. Se puede ver una perspectiva de esperanza en las vidas de Totico, Misleidys y Reinaldo. Las ruinas son las casas para ellos; son sus lugares de vida. Reinaldo dijo que “Prefiero tener la caída de escombros en mí en lugar de vivir en la calle.” Una noche, Misleidys tenía la caída de una parte del techo en su cabeza. Totico está llevando el peso de todas las familias en el edificio de Arbos. Todavía, ellos viven en las ruinas. Pues, según Ponte, los edificios son como los habitantes; algo que está esperando por el derrumbo. Todas estas perspectivas en este documental me da una imagen de lo que son las ruinas y que significan. Entonces, es más fácil leer el cuento de Ponte porque tengo esta imagen.
Hannah, estoy de acuerdo con lo que dices sobre la película y como la idea de las ruinas es más clara después de mirar la película.
ReplyDeleteTambién, estoy de acuerdo contigo que el cuento de Ponte es más fácil leer después de ver la pelicula. Mencioné en mi blog que no es difícil imaginar las ruinas, pero por lo menos para mi, siempre me imaginé las ruinas increíbles de Roma. Es decir que me imaginé las ruinas en una manera nostálgica, pero obviamente eso no es la verdad de Cuba.
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